domingo, 2 de julio de 2017

LOS ECLIPSES

Los eclipses son uno fenómenos astronómicos más espectaculares que nos regala el universo.

Consisten en el oscurecimiento del Sol o de la Luna durante un corto periodo de tiempo.

Son especialmente interesantes los eclipses totales de Sol, ya que en pleno día el Sol desaparece y se hace de noche.

Teresa nos recordó que en el cole, cuándo estábamos en la clase de tres años, vimos un eclipse parcial de Sol.





Para entender mejor este fenómeno hemos intentado hacer una simulación en clase con ayuda de una maqueta.

Colocamos los tres astros que intervienen en los eclipses en una determinada posición y nos preguntamos si en esta posición podía tener lugar un eclipse.

 
Nos dimos cuenta de que así no podía tener lugar un eclipse pues para que suceda la Tierra, el Sol y la Luna deben de estar alineados.


En esta posición sí, tendrá lugar un eclipse de Luna, pues la Tierra se interpone entre ella y el Sol y no le llegará su luz.


Lo comprobamos con una linterna que hacía las veces de Sol.

Aquí los astros no están alineados y vemos la Luna iluminada por el Sol:
 


Cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna esta se oscurece y ya no la vemos iluminada:


Luego simulamos un eclipse solar.
En este caso es la Luna la que se interpone entre la Tierra y el Sol.

Vemos como la Luna forma una sombra en una parte de la Tierra. En esta zona de la Tierra se verá un eclipse total de Sol y se hará completamente de noche.

En el resto de la Tierra que mira al Sol (en la que es de día) se verá solo un eclipse parcial de Sol.


También simulamos el eclipse de Sol de otra forma.

Cada uno de nosotros hicimos del planeta Tierra, un círculo de cartulina amarilla colocada en la pared hizo de Sol y otro círculo redondo más pequeño hizo de Luna.

Interpusimos la Luna entre nosotros (Tierra) y el Sol ...

 

 

... y nos situamos a diferentes distancias del Sol.





Comprobamos que si la Luna estaba muy cerca del Sol veíamos un eclipse parcial de Sol.
La Luna tapaba muy poca superficie de Sol.

 


Pero cuanto más lejos estaba la Luna del Sol desde la Tierra se dejaba de ver una zona mayor de Sol.



Y cuando nos colocamos en la marca más alejada la Luna cubría totalmente al Sol, es decir, desde nuestra posición en la Tierra se ve un eclipse total de Sol.

        

¡¡Nos encantó la experiencia!!









martes, 27 de junio de 2017

LOS SATÉLITES: LA LUNA

En el cole hemos distinguido entre los satélites  artificiales y naturales.

Un SATÉLITE ARTIFICIAL es un objeto que ha sido fabricado por el hombre y que gira en torno a la Tierra u otros planetas.

Un SATÉLITE NATURAL es un cuerpo celeste que órbita alrededor de un planeta. Generalmente el satélite es más pequeño y acompaña al planeta en su órbita alrededor de su estrella madre.
En el Sistema Solar los nombres de los satélites corresponden con personajes de la mitología, excepto los de Urano, que son personajes de diferentes obras de Shakespeare.
Nuestro satélite es La Luna. Por extensión se suelen llamar lunas a los satélites de otros planetas, se dice "los cuatro satélites de Júpiter", o también, "las cuatro lunas de Júpiter"

El número de satélites de cada planeta es diferente.
 Mercurio y Venus no tienen ningún satélite.
  Júpiter es el que más tiene, con 67, seguido de Saturno con 62.
En clase hemos dicho que si viviéramos en alguno de estos planetas sería estupendo contemplar en el cielo todo este montón de lunas.
Sin embargo misiones espaciales no tripuladas aumentan cada cierto tiempo estas cifras al descubrir nuevos satélites. Seguro que queda alguno por descubrir.



LA LUNA


La Luna es el único satélite natural de la Tierra y el quinto satélite más grande del Sistema solar.

La masa de la Tierra es 81 veces mayor que la de la Luna.

 La gravedad en su superficie es la sexta parte de la de la Tierra. Esto quiere decir que atrae a los cuerpos con menor fuerza que la Tierra, de manera que pesamos menos en  la Luna que en la Tierra.

Igualmente si se da un salto en su superficie nos levantaríamos más alto y sería más largo que si lo diéramos en la Tierra con la misma fuerza o intensidad.


La luna gira alrededor de su eje (rotación) en aproximadamente 27.32 días y se traslada alrededor de la Tierra (traslación) en el mismo intervalo de tiempo, de ahí que siempre nos muestra la misma cara.






 
 
 
 
¿Por qué vemos brillar la Luna por la noche?

La Luna, al igual que los planetas, es un cuerpo opaco por lo que no posee luz propia. Podemos verla ya que refleja la luz del Sol pero, ¿por qué la Luna refleja tanto la luz?


En realidad la luna apenas refleja el 7% de la luz que recibe del Sol. Lo que pasa es que cuando es de noche, este pequeño porcentaje es una  cantidad enorme comparado con cualquier otra fuente celeste de luz. 

Además, la Tierra también refleja luz sobre la Luna, dado que todos los planetas reflejan luz del Sol.
Y la Luna refleja luz sobre la Tierra.




 Su superficie

La Luna es un astro sólido y rocoso.


  En su superficie se pueden apreciar numerosos cráteres.

Esto se debe a que su atmósfera
es tan débil que no la proporciona ninguna protección contra el impacto de asteroides y meteoritos, que colisionan con su superficie.








A las zonas oscuras se las llama mares lunares.

Hace millones de años estas zonas  fueron cubiertas con la lava de volcanes que ya no están activos.

Como podéis ver en la imagen, al igual que en la Tierra,  estos mares tienen nombre.






 Nosotros hemos plasmado en una ficha los cráteres de la Luna.

   

   



    

    
  



 




        


      


 Las mareas

Como muchos ya hemos estado en zonas costeras hemos podido observar este fenómeno tan especial que de debe a la influencia de nuestro satélite.

Nos hemos dado cuenta de que el mar no llega siempre al mismo lugar en la playa.
Unas veces la orilla está más lejos y otras más cerca.

Las mareas son subidas y bajadas del nivel del mar que se producen varias veces al día.
 
Vistas a pleamar (marea alta) y bajamar (marea baja) en la isla de Ré (Francia).

Las mareas siguen un ciclo, una pleamar y una bajamar cada 12 horas, aproximadamente. Por lo que, al día, tendremos dos mareas.

La gravedad del Sol y, sobre todo, de la Luna, atrae el agua de los océanos y provoca las mareas.

La Luna atrae el agua que está más próxima a ella. Así, la parte del océano que está de cara a la Luna se abomba hacia ella.


El Sol también atrae el agua de los mares y océanos de la Tierra, pero en menor medida que la Luna. Aunque su gravedad es mayor, al estar más lejos, influye menos. El Sol produce mareas más débiles.


El abombamiento del océano hace que en la costa se vea cómo el agua del mar se retira y vuelve varias veces al día. Las mareas no se producen siempre a la misma hora, todos los días. Varían con las fases lunares, ya que la Luna aparece en el cielo a distintas horas.

Las mareas más intensas se producen en Luna nueva, ya que la gravedad de la Luna y del Sol tiran en la misma dirección y se suman.

 

La altura de las mareas también varía, y no es la misma en todos los lugares. En las fases creciente y menguante, las mareas son más pequeñas y se llaman mareas muertas. En cambio, cuando hay Luna nueva y llena, el Sol, la Luna y la Tierra se alinean y las mareas son mayores. Se llaman mareas vivas.




 ¿Por qué solo vemos una cara de la Luna?

 La cara oculta de la Luna es el hemisferio de la Luna no observable desde la Tierra. Eso ocurre debido a que la Luna tarda en rotar sobre sí misma lo mismo que su movimiento de traslación alrededor de la Tierra, lo que provoca que el satélite le presente siempre la misma cara.




Las fases lunares 

 
 
Cuando por la noche miramos al cielo podemos ver que cada noche la Luna cambia de aspecto; es lo que se llaman las fases de la Luna. Estas son diferentes iluminaciones que la Luna presenta en el curso de 28 días, debido a que refleja la luz del Sol, a medida que cambia de posición.
 
Las fases de la Luna son cuatro:
 
 
 
- Luna nueva
En esta fase la Luna está pasando entre la Tierra y el Sol. Su cara iluminada está en dirección contraria a la Tierra. El lado oscuro queda orientado hacia la Tierra, es por esto que casi no ves la Luna, o simplemente no ves nada de ella. Es decir,  la Luna se encuentra en la misma dirección que el Sol con respecto a la Tierra y por tanto no la vemos iluminada
 

- Cuarto creciente
Se ve aproximadamente una semana después de la Luna nueva. Una mitad de la parte iluminada de la Luna está de cara a la Tierra. Se llama creciente a esta fase, porque desde la fase de Luna nueva, la zona iluminada de la Luna por el Sol es cada vez mayor.
 
 
- Luna llena
Aproximadamente una semana después del cuarto creciente (dos semanas después de la luna nueva), puedes ver todo el lado iluminado de la Luna. La Tierra está entre la Luna y el Sol.
 
 
- Cuarto menguante
Una semana después de la Luna llena, la Luna  ha dado otro cuarto de vuelta más y presenta su otra media cara iluminada. En este momento decimos que la Luna está en cuarto menguante. El nombre menguante viene porque desde la fase de Luna llena la zona iluminada de la Luna es cada vez más pequeña.
 Edurne nos trajo una manualidad para verlo mejor:

   

El tiempo que la Luna emplea en completar las cuatro fases se denomina mes lunar, el que dura unos 28 días, se mide de una Luna nueva a la siguiente.
 
Las fases de la Luna se producen por dos causas: el movimiento de giro de la Luna alrededor de la Tierra y porque la Luna refleja la luz del Sol como un espejo.
 
 
 
 Exploración de la Luna

Después de la Tierra, la Luna es el cuerpo espacial más estudiado.
La Luna es el único cuerpo celeste en el que el ser humano ha realizado un descenso tripulado. Aunque la Unión Soviética fue el primer país en alcanzar la Luna con una nave espacial no tripulada, el Programa Apolo de Estados unidos realizó las únicas misiones tripuladas al satélite terrestre, comenzando con la primera órbita lunar tripulada por el Apolo 8  y seis alunizajes tripulados, siendo el primero el Apolo XI en 1969.

En 1970, la Unión Soviética puso en la superficie el primer vehículo robótico controlado desde la Tierra.
También ha sido visitada por diversas sondas espaciales que han confirmado el descubrimiento de agua helada.

La Luna se mantiene, bajo el tratado del espacio exterior, libre para la exploración de cualquier nación con fines pacíficos.